Tras transformar la vida de más de 5.000 niños y jóvenes en el oriente de Cali, uno de los proyectos culturales más vitales de la región hace un llamado urgente a la solidaridad ciudadana para garantizar su continuidad.

En el corazón de la Comuna 21, la Escuela de Música Desepaz ha sido el motor de cambio para cientos de familias. Sin embargo, este año el proyecto enfrenta uno de sus mayores desafíos: el cese de ciertos aportes del orden nacional.

Lo que sembramos aquí, lo cosecha un territorio entero. En zonas vulnerables, brindar opciones sanas y estructuradas para el tiempo libre es lo que realmente define el futuro de una generación. — Paul Dury, Director Académico

En la actualidad, 320 estudiantes activos siguen asistiendo a las aulas con los instrumentos en mano y la firme intención de seguir adelante.

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